Cómo se calcula la velocidad de un atropello por la proyección del peatón
Actualizado en 2026 · lectura de 4 minutos
Cuando no hay huellas de frenada —y en un atropello urbano casi nunca las hay— queda un dato que sí se mide bien: a qué distancia quedó el peatón del punto de atropello. De ahí se acota la velocidad del vehículo. Pero sale una horquilla, no un número, y conviene entender por qué.
De qué depende la distancia de proyección
El peatón sale despedido, vuela, cae y desliza hasta detenerse. La distancia total depende de la velocidad del vehículo, del ángulo con que salió lanzado y del rozamiento entre el cuerpo y la calzada.
El problema es que el ángulo de lanzamiento casi nunca se conoce. Y ahí está la elegancia del método de Searle: en vez de suponerlo, calcula los dos extremos —el ángulo que da la distancia máxima y el que da la mínima— y devuelve el intervalo entre ambos.
Donde d es la distancia de proyección, f combina el rozamiento peatón-calzada con la pendiente de la vía, y g la gravedad. La velocidad real del vehículo está entre esos dos valores, y el informe debe darlos los dos.
Con un rozamiento de 0,75 —el habitual sobre asfalto— la mínima queda en torno al 80% de la máxima. Es decir: si la máxima sale 50 km/h, la mínima ronda los 40. Un informe que dé sólo uno de los dos extremos está eligiendo el que le conviene sin decirlo.
El rozamiento peatón-calzada
No es el rozamiento del neumático. Es el del cuerpo vestido deslizando sobre el firme, y los autores que ajustaron el modelo contra ensayos reales lo restringen al intervalo 0,7–0,8. Fuera de ese margen el resultado deja de estar respaldado por la validación con la que se construyó, y así lo advierte la calculadora.
Cuándo el método no es el adecuado
- Trayectoria de proyección hacia delante. La ecuación de Searle está pensada sobre todo para trayectorias envolventes —el peatón carga sobre el capó—. Cuando el frontal es alto y el cuerpo sale lanzado hacia delante sin envolver, lo indicado es la ecuación de Northwestern.
- Distancias fuera de 5 a 35 metros. Es el rango de los ensayos con los que se ajustaron las constantes de los métodos empíricos. Más allá se extrapola.
- Pendientes fuertes. Por encima del 6% la fórmula sin corregir se desvía más de un 5%, según la propia fuente; la calculadora la incorpora al cálculo.
Por qué hay varios métodos y no uno
Además de Searle existen correlaciones empíricas ajustadas directamente sobre ensayos —Wood, Appel, Collins, Northwestern, Han-Brach—. Son más cómodas, pero tienen una diferencia de fondo que conviene declarar: no son modelos mecánicos. No admiten pendiente, ni ángulo de lanzamiento, ni geometría del vehículo, y devuelven un valor único en lugar de una horquilla.
Lo razonable es calcular por varios y ver si concuerdan. Cuando dos métodos independientes caen en el mismo entorno, el resultado se sostiene mucho mejor ante una pregunta incómoda.
Calcularlo
El módulo 11 reúne siete métodos de proyección, devuelve la horquilla de Searle con su ángulo crítico y avisa cuando los datos caen fuera del rango de validación de cada uno.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede saber a qué velocidad iba un coche por dónde quedó el peatón?
- Sí, dentro de una horquilla. Con la distancia de proyección y el rozamiento entre el cuerpo y la calzada, la fórmula de Searle da la velocidad máxima y la mínima compatibles con esa distancia, sin necesidad de conocer el ángulo de lanzamiento.
- ¿Qué coeficiente de rozamiento se usa para un peatón?
- El del cuerpo vestido deslizando sobre el firme, no el del neumático. Los autores que validaron el modelo contra ensayos lo restringen al intervalo 0,7–0,8; fuera de ahí el resultado no está respaldado por esa validación.
- ¿Por qué el resultado es una horquilla y no un valor?
- Porque el ángulo con el que el peatón salió lanzado casi nunca se conoce. En lugar de suponerlo, el método calcula los dos extremos posibles. Con un rozamiento de 0,75 la velocidad mínima queda en torno al 80% de la máxima.
- ¿Vale el método si el peatón salió despedido hacia delante?
- No es el más indicado. La ecuación de Searle se considera apropiada sobre todo para trayectorias envolventes; para proyección hacia delante lo indicado es la ecuación de Northwestern, y conviene contrastar con otro método.
Fuentes
Los métodos que emplea el módulo 11 y las referencias de las que se han tomado sus constantes y sus rangos de validez:
- Searle, J. A. (1983). Trayectoria envolvente; horquilla de velocidad y ángulo crítico. Citado en las notas del curso Forensic Road Accident Investigation (PDC).
- Appel, H., Stürtz, G. y Gotzen, L. (1975). Cuatro variantes empíricas. IRCOBI.
- Collins, J. C. y Morris, J. L. (1979). Highway Collision Analysis, pp. 240-242. Reproducida en Transactions on Transport Sciences 3(3), 2010.
- Fricke, L. B. (1990). Ecuación de Northwestern, indicada para proyección hacia delante.
- Han, I. y Brach, R. M. (2001). SAE 2001-01-0898.
- Happer, A. et al. (2000). SAE 2000-01-0846. Publica dos ajustes distintos: 202 casos de trayectoria envolvente y 106 de proyección hacia delante.
- Wood, D. y Simms, C. (2000). International Journal of Crashworthiness 5(4). Reproducida en SAE 2015-01-1419.
- Bhalla, K. et al. (2002). IRCOBI. Sobre la restricción de la ecuación de Searle a trayectorias envolventes.
- Ravani, B., Brougham, D. y Mason, R. T. (1981). «Pedestrian post-impact kinematics and injury patterns». SAE 811024, 25th Stapp Car Crash Conference.
El contraste de estos métodos contra casos documentados se detalla en cómo está contrastada la calculadora.